Palabras de Juan Carlos Escotet Rodríguez en la presentación del Documental El Reventón
4 de febrero de 2008. Hay ciertos hechos relevantes en la vida de las naciones, que por el hecho de ser casi imperceptibles, dejan huellas que difícilmente pueden ser rastreadas. Pero hay otros que por estar siempre tan presentes, por ser tan notorios y contundentes hincan una huella tan extensa y abrumadora en el cuerpo de la sociedad, que de ser tan obvios y cotidianos, terminan por tornarse brumosos, alejados y casi desconocidos. El petróleo tiene en la vida venezolana éste segundo carácter: es tan imponente y extensa su presencia en el entramado de la sociedad venezolana, que buena parte de su historia y de su resonancia se ha ido rezagando, como si ese conocimiento fuese un material que podemos desplazar o dar por visto o no considerar como relevante a nuestras vidas porque, a fin de cuentas, mientras los chorros sigan siendo muchos y a precios altos, todo lo demás resulta, o asunto de especialistas e investigadores, o un conocimiento tan antiguo, que se experimenta como si no...